Afile un punzón cuando el desgaste se limite al filo de corte, la herramienta conserve su integridad estructural y el rectificado necesario se mantenga dentro del margen de reafilado autorizado. Sustitúyalo cuando las grietas, las melladuras importantes, la deformación o la pérdida dimensional impidan recuperar las especificaciones. En una máquina punzonadora múltiple de barras colectoras, el aumento de las rebabas o de la fuerza de punzonado justifica una inspección, pero ninguno de estos síntomas por sí solo demuestra que sea necesario afilar el punzón.
Antes de retirar material, inspeccione la matriz correspondiente, la alineación, el sistema de extracción y el estado de la barra colectora. Un punzón afilado que trabaje contra una matriz dañada o de dimensiones incorrectas seguirá produciendo agujeros deficientes, y un rectificado innecesario consume vida útil de la herramienta.
Compare el agujero defectuoso con una muestra aceptable fabricada con el mismo material y espesor de barra colectora. El cobre y el aluminio difieren en resistencia, ductilidad y tendencia a adherirse a las herramientas; la aleación y el estado metalúrgico también afectan los resultados. Un cambio de material puede alterar la formación de rebabas y la carga de punzonado aunque la herramienta no se haya deteriorado.
Inspeccione la cara de entrada, la pared del agujero y el borde de salida. Un aumento del redondeo en la entrada, un filo de corte redondeado y rebabas de salida progresivamente mayores respaldan un diagnóstico de desgaste. Sin embargo, una rebaba concentrada en un solo lado apunta a una holgura desigual, una desalineación, daños localizados o un asiento deficiente. Un punzón desgastado de manera uniforme no explica todos los defectos asimétricos.
En una máquina con varias estaciones de punzonado, determine si el problema afecta a una estación o a todas. Si solo afecta a una estación, centre la atención en sus herramientas y ajustes. Si se observan cambios similares en varias estaciones, es probable que exista una causa común, como variaciones del material, lubricación o estado de la máquina.
Aísle la máquina, libere la energía hidráulica o neumática almacenada según se especifica y asegure los componentes que puedan moverse antes de acceder a las herramientas. Retire el punzón y la matriz siguiendo el procedimiento establecido para la máquina. Limpie el aceite, los depósitos de la barra colectora y los residuos sueltos sin redondear los filos de corte.
Inspeccione con buena iluminación y un aumento adecuado. Examine más allá de la cara de corte: las grietas en los hombros, los elementos de retención dañados, un vástago doblado y las marcas en las superficies guiadas afectan a la aptitud de servicio de la herramienta. Si no es posible confirmar visualmente una posible grieta, utilice un método de inspección adecuado especificado por el proveedor de herramientas antes de considerar su reutilización.
Mida el perfil de corte, la longitud total y las dimensiones de montaje pertinentes y compárelos con el plano de la herramienta. Registre la cantidad de material retirada en rectificados anteriores, si se dispone de ese dato. En los punzones ranurados o con formas especiales, examine por separado las esquinas y las secciones estrechas; una anchura total aceptable puede ocultar un desgaste localizado que modifica el perfil del agujero acabado.
La longitud restante por sí sola no determina si un punzón puede afilarse. Después del rectificado, la herramienta debe conservar la geometría de corte especificada, el acoplamiento de guiado y la relación de montaje. Las características de la cara, los ángulos de cizallamiento, los recubrimientos y la construcción tratada térmicamente también pueden limitar el método de reparación permitido.
El afilado es adecuado cuando el filo está redondeado o presenta daños poco profundos que pueden eliminarse, siempre que el cuerpo y los elementos de montaje estén en buen estado. La cantidad de material que se deba retirar debe estar dentro del límite del fabricante y dejar una herramienta funcional en la posición de instalación especificada.
Utilice la cara y el proceso de rectificado aprobados. Rectificar el diámetro exterior para eliminar el desgaste del filo modifica el tamaño del punzón y la holgura entre el punzón y la matriz. En un agujero perforado convencional, el punzón determina en gran medida el tamaño del agujero; por tanto, este método puede producir un agujero demasiado pequeño y empeorar la holgura. Las herramientas con formas especiales requieren la misma atención en todo su perfil de corte.
El rectificado controlado debe mantener la perpendicularidad de la cara o la geometría de cizallamiento especificada y evitar daños térmicos. Utilice equipos, abrasivos, refrigeración e incrementos de rectificado adecuados para el material de la herramienta. Una retirada abundante de material que sobrecaliente el filo puede causar daños aunque la cara acabada parezca afilada. La decoloración requiere investigación; su ausencia no demuestra que el proceso haya sido aceptable.
Después del rectificado, elimine la rebaba de rectificado mediante el método de acabado aprobado, sin redondear deliberadamente el filo de corte. Limpie bien la herramienta y vuelva a medirla. Si se ha eliminado un recubrimiento de la cara de trabajo, confirme si la especificación de la herramienta permite seguir utilizándola o exige un tratamiento adicional.
Todo ajuste para compensar la pérdida de longitud de la herramienta debe seguir las instrucciones de la máquina y de las herramientas. Utilice componentes de compensación solo cuando el diseño lo permita. Una penetración excesiva del punzón en la matriz aumenta el rozamiento y el riesgo de colisión; una penetración insuficiente puede dejar la separación incompleta. No compense la pérdida de longitud aumentando arbitrariamente la carrera de la máquina.
Un punzón agrietado debe retirarse del servicio. Eliminar una grieta visible mediante rectificado, sin un proceso de reparación aprobado, no demuestra que la herramienta restante esté en buen estado. Sustituya las herramientas con el cuerpo doblado, elementos de retención dañados o deformación importante que comprometa la alineación.
Las melladuras requieren una evaluación dimensional. Una mella poco profunda limitada a la cara de corte puede eliminarse dentro del margen de afilado aprobado. Una mella que se extienda por la pared lateral, cambie el perfil de corte o exija retirar demasiado material de la cara requiere la sustitución. Si se producen melladuras repetidas después del afilado, también es necesario investigar la holgura, la alineación, la idoneidad del material y la carga.
Sustituya un punzón que haya alcanzado su longitud mínima permitida o cuyas dimensiones de corte ya no cumplan las especificaciones. Si la herramienta no tiene un plano identificable ni un límite de reafilado, obtenga esos requisitos antes de mecanizarla. Los valores genéricos de retirada de material no son adecuados, ya que los diseños de las herramientas y las disposiciones de montaje varían.
Inspeccione la matriz antes de instalar un punzón de sustitución. Un filo de matriz mellado, una abertura desgastada o un asiento dañado pueden estropear de inmediato la herramienta nueva. Está justificado sustituir ambos componentes cuando su estado conjunto impida recuperar la holgura especificada.
Vuelva a montar la estación con las superficies de asiento limpias y los ajustes de retención especificados. Confirme la alineación y la holgura mediante el procedimiento aprobado antes de realizar pruebas con la máquina en marcha. Determine si la holgura indicada corresponde a cada lado o al total de la abertura; confundir estas convenciones provoca un error de ajuste considerable.
Realice la prueba con material representativo de barra colectora, que coincida con el espesor, la aleación y el estado metalúrgico de producción. Siga los requisitos de modo de ajuste y resguardos de la máquina. Inspeccione los primeros agujeros antes de autorizar la estación para producción:
Adapte los criterios de mantenimiento a cada equipo. Un equipo independiente para la producción de transformadores, como la Máquina automática de bobinado de bobinas toroidales DXJ-RX800, requiere sus propios procedimientos de servicio; sus especificaciones de bobinado y tendido de hilo no definen los límites de aceptación de las herramientas de punzonado.
Registre el material, la identificación de la herramienta, el defecto observado, las dimensiones antes y después del rectificado y los resultados de la prueba. Utilice este historial para programar inspecciones antes de que las rebabas superen los requisitos de la pieza. Si un filo restaurado se deteriora inusualmente rápido, investigue las condiciones del proceso antes de retirar más material de la herramienta.
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